EL PASEO DEL AGUA POR HANFORD

APRENDE SOBRE LA CONTAMINACIÓN EN HANFORD Y LA IMPORTANCIA DE PROTEGER EL RÍO COLUMBIA

INTRODUCCIÓN

¡Tu voz puede hacer la diferencia en la limpieza de la planta nuclear de Hanford! Este es el lugar más contaminado del hemisferio occidental y la amenaza más duradera para la salud del río Columbia. Esta historia ilustra la importancia de la limpieza de las instalaciones nucleares para la salud del río Columbia, las personas, las plantas, los animales y los peces que dependen del río.

“El Recorrido del Agua” es una historia ficticia sobre una gota de agua llamada “Gotita de Lluvia” que viaja por la región de Hanford. A través de los viajes de la Gotita de Lluvia, conocerás cuales son las substancias contaminantes y te enterarás de los esfuerzos de limpieza en la Meseta Central. Esto se cubre en las cuatro secciones de la historia. Las dos últimas partes están dedicadas al Corredor del río Columbia. A lo largo de toda la historia encontrarás recuadros en los que puedes dar un click para ver fotos y más detalles. Estos recuadros incluyen vídeos, datos, historia y antecedentes de Hanford. Explora tú mismo la región de Hanford con estas ayudas, aprende y prepárate para actuar o hacer algo para mejorar la situación!

WESF: UNA INTRODUCCIÓN A LA LIMPIEZA Y DESCONTAMINACIÓN DE HANFORD

Mientras la Gotita de Lluvia caía del cielo, podía ver la gran extensión de la tierra a donde se dirigía, era una vasta llanura de arbustos.

Hábitat llano. (Foto: Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Washington)

La Gotita de Lluvia podía ver el ajenjo y la artemisa, el alforfón del desierto, el phlox y la balsamita que cubrían el terreno, e incluso pudo ver a una liebre de cola negra que zigzagueaba por la llanura.

Sagebrush and shrub-steppe habitat at Hanford. (Photo: U.S. Department of Energy)

La zona era rica en alimentos y plantas medicinales, y pronto la Gotita de Lluvia les ayudaría a crecer. La gotita estaba cayendo en tierras donde sólo quedaban pocos recuerdos de un ecosistema de llanura de arbustos.

Ahora, la Gotita de Lluvia entraría en contacto con tierras donde crecen raras y singulares especies; algunas en peligro de extinción como la bella flor de araña y sus vainas en forma de alcaparra, o “bladderpod” que sólo se da en el área conocida como White Bluffs. “Qué regalo tan especial," pensaba la Gotita de Lluvia.

Sin embargo, cayó lejos de las vainas de la flor de araña y de las liebres de cola negra y se encontró en un lugar conocido como la Meseta Central del Sitio Nuclear de Hanford. 

Map showing the location of the Hanford site in southeastern Washington. The area located within the circle is Handford's Central Plateau. (Illustration: Washington State Department of Ecology)

La Gotita de Lluvia aterrizó cerca de un edificio con el nombre de "Instalación de Encapsulamiento y Almacenamiento de Residuos", con sus iniciales en inglés, WESF.

"¡Hola! ¿Hay alguien aquí?" preguntó la Gotita de Lluvia escuchando débiles susurros que despertaron su curiosidad, así que se hundió más en el suelo y se dirigió hacia el edificio que estaba cerca de ella.

A medida que la Gotita de Lluvia se acercaba al edificio, las voces se hacían más claras, pero se escuchaban algo apagadas. Había una grieta en el edificio, y cuando la Gotita de Lluvia se acercó a la abertura, vio una cara familiar.

La Gotita de Lluvia era sólo una pequeña gota de agua, pero ante ella había un gran estanque, una pila de agua que rodeaba innumerables tubos largos y calientes que emitían un inquietante resplandor azul.

The water around the cesium and strontium capsules in the Waste Encapsulation and Storage Facility pools glows a color of blue. The effect is known as the Cherenkov Glow, as the radioactive cesium and strontium decay and lose their radioactivity to become stable atoms. (Photo: U.S. Department of Energy)

La Gotita de Lluvia escuchó una voz que la sacó de su asombro al encontrarse con un extraño personaje.

"¡Hola! Soy Cesio, y mi tímido amigo aquí es Estroncio-90.", dijo el desconocido. "Perdona si te da trabajo escucharme, soy difícil de oír porque en este momento estoy encapsulado.” 

"¡Hola!”, respondió la Gotita de Lluvia. “Yo y mis compañeras somos nuevas en esta tierra pero cuando íbamos cayendo queríamos llegar a las plantas y a los animales así que aparentemente fallamos.”

“Tendrás que salir del WESF para encontrar plantas o animales”, dijo La Pileta, y agregó: “Una manada de alces corretea a menudo por esta zona, y los salmones viven en el río. Te mostraría el camino, pero debo quedarme aquí.”

Columbia River steelhead. (Photo: NOAA Fisheries)

Pila parecía estar montando guardia alrededor de las cápsulas densas y calientes llenas de cesio y estroncio, y brillaba con un inusual color azul neón.

"¿Por qué estás atrapado aquí? ¿Por qué hay cesio y estroncio en esas cápsulas? ¿Por qué emites ese resplandor azul…?" Gotita de Lluvia nunca había brillado antes y esperaba nunca tener que hacerlo.

Cesio respondió, "Las tres preguntas tienen la misma respuesta. Somos elementos radiactivos. Concretamente, somos emisores de radiación beta. Estroncio-90 y yo dañamos las plantas y los animales a los que intentas llegar. El agua como tú intenta protegerlos."

Elk on the Hanford site. (Photo: U.S. Department of Energy)

A la Gotita de Lluvia le alegró saber que Celsio y Estroncio estaban lejos de los seres vivientes. La presencia del tanque de agua, Pila, tenía sentido pues protegía a las plantas, a los animales y a todo lo que el agua trataba de preservar. La liebre de cola negra parecía estar tan cerca. ¿Sabían los animales y las plantas que el peligro estaba precisamente junto a ellos?

"¿Estás bien?", preguntó la Gotita de Lluvia a La Pileta.

"El cesio y el estroncio producen un calor y una radiación a los que ningún ser vivo debería estar expuesto. Yo enfrío las cápsulas todo lo posible y protejo a los trabajadores de la radiación. Pero yo y las otras pilas estamos preocupadas,” dijo La Pila. "Tenemos dificultades para mantener las cápsulas cubiertas, bien sumergidas.

Tubes of cesium and strontium waste stored in a pool at the Hanford site. (Photo: U.S. Department of Energy)

El calor hace que nos evaporemos, y la grieta por la que has entrado provoca una fuga que los trabajadores de Hanford vigilan de cerca. Si alguna vez se produjera una fuga demasiado rápida por esa grieta, no habría forma de seguir protegiendo todo lo que tratamos de cuidar."

"¿Dónde estaban ustedes, Cesio y Estroncio antes de que fueran encapsulados?", preguntó la Gotita de Lluvia.

Cesio se apresuró a responder. "En 1973 nos sacaron de los tanques de almacenamiento donde estábamos y nos metieron en estas cápsulas porque los tanques estaban demasiado calientes. Hay 1,936 cápsulas aquí, pero pronto nos trasladarán de nuevo a otra parte."

Ilustrada por Try Cheatham

"¿Por qué los van a trasladar? ¿Y a dónde los van a llevar?", preguntó la Gotita de Lluvia, asustada.

Ilustrada por Try Cheatham

¿Los iban a dejar salir? Las cápsulas con Cesio y Estroncio parecían viejas y desgastadas. La Gotita de Lluvia trató de no mirar demasiado hacia la grieta del edificio por la que se habían pasado con tanta facilidad ella y sus compañeras.

Ilustrada por Try Cheatham

El hormigón que había debajo de las cápsulas parecía más bien una gelatina que un verdadero hormigón sólido. ¿Habían sido en vano los esfuerzos de Pileta?

Si se produjera un fuerte terremoto, la grieta se extendería y el agua escaparía por allí. Las grandes cantidades de radiación que desprenden Cesio y Estroncio, harían que las cápsulas se calentaran, se hincharan y estallaran. ¡Podría producirse un incendio imparable!

Ilustrada por Try Cheatham

"Nos van a trasladar a un lugar de almacenamiento en seco.", suspiró Cesio.

La Gotita de Lluvia lanzó un suspiro de alivio.

Artist's rendition of concrete casks designed to hold radioactive cesium and strontium capsules at the Hanford Site. (Illustration: U.S. Department of Energy)

"¿Ves esa plataforma de hormigón en la distancia? Si todo va como está previsto, ése será nuestro nuevo hogar. Llevo casi 50 años en el edificio de la Instalación de Almacenamiento de Encapsulamiento de Residuos, WESF pero en el año 2025 me volverán a meter en cápsulas más grandes y me colocarán en barriles.", declaró Cesio, resignado a su destino.

"Entonces podremos descansar.", sonrió la Pileta. "Podremos salir de este lugar y volver a la tierra."

"No puedo abandonarlos, debería quedarme y ayudar.", dijo la Gotita de Lluvia.

"No, mejor busca a Las Aguas Subterráneas, quienes te llevarán al Corredor del río Columbia. Allí hay más cosas que hacer," dijo Pileta.

De nuevo la voz apagada de Cesio se apresuró a interrumpir. "No he visto el río Columbia desde que me crearon los reactores. Yodo-129 está por aquí en alguna parte, él puede darte indicaciones de cómo llegar. He visto a ese chico ir a casi todas partes y por todas partes.

Illustrated by Try Cheatham

"Ten cuidado," dijo Pileta. "Yodo no es un buen amigo."

Efectivamente, las palabras de Cesio no le sentaron bien a la Gotita de Lluvia. Parecía que el yodo-129 era un contaminante que se extendía por todas partes sin ningún control.

TERMINAL DE TANQUES: UNA INTRODUCCIÓN A LA CONTAMINACIÓN DE LAS AGUAS SUBTERRÁNEAS

La Gotita de Lluvia se apresuró a salir de las instalaciones de Almacenamiento de Encapsulamiento de Residuos (WESF) y se alejó en busca del Agua Subterránea, pero notó un profundo estruendo en las cercanías. La Gotita de Lluvia se desplazó ligeramente hacia el oeste, y el sonido se volvió abrumador, como si estuviera en un estadio repleto de gente gritando.  

Delante de ella la Gotita podía ver al menos 20 gigantescos contenedores circulares enterrados en el suelo. Parecían tan desgastados como las barras de acero inoxidable del WESF, la Instalación de Almacenamiento de Encapsulamiento de Residuos. Sin embargo, eran enormes–algunos eran más pequeños que los otros, pero de todos modos estos contenedores eran tan altos como un árbol de arce de hojas grandes, o sea de unos 40 pies de altura.

Las voces que provenían del interior de los contenedores y las de los contaminantes del suelo, se escuchaban todas encimadas.

"Sí, es difícil ignorar que aquí hay un accidente a punto de ocurrir.", dijo una voz. Alguien se había deslizado junto a la Gotita de Lluvia mientras contemplaba la escena.

La Gotita de Lluvia se dió la vuelta y vio a un joven contaminante que le sonreía burlonamente.

"¿Eres Yodo-129?", preguntó la Gotita de Lluvia.

"¡Sí, soy yo! Pero puedes llamarme Yodo para abreviar." Tanto Cesio como Pileta le habían dicho que el yodo estaba en todas partes, por eso no fue una sorpresa encontrarlo en un lugar tan concurrido con tantos otros contaminantes.

"¿Qué es esto?" preguntó la Gotita de Lluvia, señalando los contenedores.

"Estás viendo un terminal de tanques," dijo Yodo. "Un terminal de tanques es un lugar donde hay muchos de ellos, un grupo de tanques."

Estos tanques deben estar donde se encontraban Cesio y Estroncio antes de ser encapsulados.  

"¿Cuántos tanques se enterraron en Hanford? ¿Por qué están aquí?" La Gotita de Agua tenía miedo de preguntar, pero necesitaba saberlo.

Yodo parecía entusiasmado por compartir sus conocimientos. "Aquí hay 177 tanques. Los nueve reactores que hay junto al río producían el plutonio para las bombas nucleares, y el proceso generaba enormes cantidades de residuos altamente radiactivos. Los tanques son los contenedores de almacenamiento subterráneo a donde se bombeaban y almacenaban los residuos líquidos radiactivos.”

"¡Pero hay contaminantes por todas partes! ¡Algunos ni siquiera están en los tanques!", exclamó la Gotita de Lluvia.

"¡Eso es porque algunos residuos se vertieron directamente en el suelo! Así es como muchos llegamos aquí. Por supuesto, otros contaminantes se filtraron fuera de los tanques.”, afirmó Yodo, señalando a uno de ellos.

Así que la primera impresión de la Gotita de Lluvia había sido correcta: estos tanques eran viejos, tan viejos como para tener fugas. El tanque que señalaba Yodo estaba marcado con el número B-109. La fuga era constante, y los contaminantes se escapaban por la parte de abajo siendo absorbidos por el suelo.

"¿Hay alguna forma de evitar que los tanques tengan fugas?", preguntó la Gotita de Lluvia.  

"Los trabajadores de Hanford están planeando vaciar los tanques o pilas de agua y convertir los residuos en vidrio. A esto lo llaman vitrificación. Empezaron a construir una instalación de vitrificación hace muchos años y tienen previsto comenzar a procesar los residuos de los tanques en el año 2025."

Construction of the Hanford VIT plant. (Photo: U.S. Department of Energy)

“Por fin, una buena noticia” pensó la Gotita de Lluvia. Ella y sus compañeras se sintieron agradecidas y esperanzadas por primera vez desde que vieron el terminal de tanques. Vaciar los tanques era un buen comienzo.

Tras una pausa, la Gotita de Lluvia se presentó, dijo su nombre y saludó a Yodo.

Yodo se encogió de hombros y respondió, "Sé quién eres. Los rumores viajan rápido en mi pluma. Por eso sé tanto sobre esto. Mi penacho cubre una amplia zona de la Meseta Central".

Hanford Site Groundwater Monitoring Report for 2020 Fig. ES-1 (Ilustración: U.S. Department of Energy)

"¿Tu penacho? ¿Es esto como una gran comunidad de yodo-129 semejante a un acuífero?", preguntó la Gotita de Lluvia.

Ilustración: Pacific Northwest National Laboratory

"¡No, no como un acuífero! Los acuíferos forman parte de la naturaleza y albergan aguas subterráneas. Los penachos son más bien manchas.", dijo Yodo, encogiéndose de hombros. "Esta contaminación comienza en una única fuente y va extendiéndose lentamente hacia fuera. Un penacho es siempre un tipo único de contaminación. Se extiende cada vez más hasta que la fuente deja de liberar contaminación o el penacho se topa con una barrera.”

"¿Sigue extendiéndose tu penacho?", preguntó la Gotita de Lluvia, quién podía imaginar la enorme mancha que formaba el yodo en el área de Hanford.

"¡Por supuesto! No ha habido ni un solo intento de limpiar mi penacho. ¡Imagínate lo difícil que sería! Los contaminantes de yodo-129, como yo, somos increíblemente rápidos y no nos incorporamos fácilmente con las otras cosas.", se jactó Yodo.

"¿Cómo se propaga tu penacho?", preguntó la Gotita de lluvia.

"Podemos viajar a través de la tierra. Pero otra forma en la que yo y otros contaminantes viajamos, es mezclándonos con las aguas subterráneas y siendo arrastrados hacia el río. Ese es el camino de la menor resistencia.", afirmó Yodo con naturalidad. "Un amigo mío, Tritio, hizo lo mismo y ya ha llegado al río."  

La Gotita de Lluvia escuchó con atención. Los tanques con fugas seguirían liberando contaminantes hasta que se vaciaran, e incluso una vez vacíos, la contaminación no contenida, como el yodo, era y sigue siendo un gran problema en la Meseta Central porque está en la tierra y en las aguas subterráneas.

Columbia River adjacent to the Hanford site. (Photo: Oregon.gov Oregon Department of Energy)

Por muy tierra adentro o lejana que pareciera la Meseta Central, los contaminantes de aquí acabarían llegando a las orillas del río Columbia. Yodo, que estaba junto a la Gotita de Lluvia contaminaría algún día al río.

Los contaminantes altamente móviles y de larga duración como el yodo son peligrosos para las plantas, los animales y las personas que dependen del río Columbia.

Sólo un plan de limpieza que tuviera en cuenta todas las instalaciones nucleares de Hanford, al mismo tiempo podría limpiar con éxito los contaminantes de las aguas subterráneas. De lo contrario, los contaminantes móviles podrían desplazarse sin cesar, volviendo a contaminar las zonas que han sido limpiadas y descontaminadas.

"Me tengo que ir", dijo la Gotita de Lluvia. Ella y sus compañeras estaban decididas a ayudar a detener la propagación de los residuos radiactivos. Debía haber algo que pudieran hacer por el río.

La Gotita de Lluvia se sumergió 200 pies hasta que el ruido de los tanques quedó atrás, y fue sustituido por el torrente del agua subterránea. Los contaminantes eran imposibles de evitar. La Gotita de Lluvia podía sentir el estrés que estos huéspedes indeseados causaban en la comunidad de las aguas subterráneas.

Aun así, el Agua Subterránea dio una cálida bienvenida a la Gotita de Lluvia y a sus compañeras, "¡Hola chicas, bienvenidas a nuestra comunidad! Puedo sentir lo mucho que quieren ayudarnos y a dónde esperan llegar. Tenemos un largo viaje hasta el río Columbia. Déjenme que les muestre el camino."

ÁREA 100-N: LA NECESIDAD DE PARTICIPACIÓN PÚBLICA

Mientras la Gotita de Lluvia viajaba con el agua subterránea por debajo de la tierra, en la superficie salía el sol sobre Hanford convirtiendo el cielo en una cúpula dorada después del aguacero. La montaña Gable Mountain se alzaba al oeste y las colinas descendían hasta las orillas del río Columbia. El río se curvaba alrededor de la tierra formando una "U", alrededor del área 100-N de la Planta Nuclear de Hanford.

Illustration: Columbia Rivekeeper

No muy lejos de la orilla, el salmón chinook de otoño. la trucha cabeza de acero y la trucha toro nadaban, buscando el lugar perfecto para desovar.

Photo: Ryan Hagerty, U.S. Fish and Wildlife Services

El Agua Subterránea hablaba de los pueblos indígenas que habitaban esta zona del río Columbia mucho antes de que se construyeran las instalaciones de la planta nuclear. Las personas que ahora forman parte de la Nación Yakama, las Tribus Confederadas de la Reservación Indígena de Umatilla, la Tribu Nez Perce y la Tribu Wanapum fueron obligadas por el gobierno federal a abandonar Hanford en 1943.

Wanapum Tribe in Priest Rapid Valley in 1943. (In Timothy Joseph 2009 "Historic Photos of the Mangattan Project")

El Agua Subterránea mencionó que aunque los indígenas se vieron obligados a abandonar su tierra natal, Johnny Buck, quien era entonces jefe de los Wanapum, negoció con el gobierno que su Tribu siguiera teniendo el derecho de acampar, cazar y pescar en la zona. Las Tribus indígenas nunca han dejado de utilizar la zona (aunque su uso se haya visto gravemente restringido) y son las más interesadas en que tenga éxito la limpieza de los residuos nucleares de Hanford.

Antes de albergar los reactores nucleares, Hanford estaba lleno de cuidados y relacionado con su medio ambiente y la vida silvestre. En muchos sentidos, Hanford seguía manteniendo esta relación.

La Gotita de Lluvia podía sentir la vida que rodeaba a la zona de Hanford. La liebre de cola negra que saltaba por la planicie de arbustos, el salmón chinook de otoño, que desova en el río Columbia; y el pescador que esperaba poder atrapar algo para su cena de ese día en el río, todas eran pruebas de ésa profunda relación. Sin embargo, mantener la relación con Hanford tenía un alto costo–el riesgo de exponerse a los residuos nucleares.

El Agua Subterránea y la Gotita de Lluvia llegaron finalmente al área 100-N del corredor del río Hanford. Los contaminantes indeseados habían invadido el camino, y las orillas del río Columbia no eran una excepción.

Illustrated by Try Cheatham

Para profunda consternación de la Gotita de Lluvia, el estroncio-90 vagaba libremente por la zona. ¡No estaba encapsulado! Los contaminantes circulaban libremente, donde habían sido vertidos como en la Meseta Central. Sin embargo, a diferencia de la meseta, aquí los residuos estaban increíblemente cerca del río.

La Gotita de Lluvia se dirigió al estroncio más cercano y dijo, "¿Creía que todo el estroncio-90 estaba contenido en cápsulas o en los tanques?"

"Como puedes ver, eso no es cierto, ya que yo estoy aquí.", se burló el estroncio.

"¿Por qué estás tan cerca del río?"

Estroncio parecía molesto; casi se sintió ofendido por las preguntas de la Gotita de Lluvia, y respondió, “Aquí me crearon.” “¿Ves ese enorme edificio en forma de bloque de concreto?", dijo Estroncio, señalando al edificio. "Es lo que queda del reactor nuclear más antiguo de Hanford, el reactor N."

Kayaker infront of a cacooned reactor. (Photo: Columbia Riverkeeper)

"¿La contaminación del Área 100-N llega al río?"

Hanford Site Groundwater Monitoring Report for 2019 Fig. ES-7 (Illustration: U.S. Department of Energy)

"¡Por supuesto! Aunque avanzo lentamente por la tierra, puedo llegar al río mediante el Agua Subterránea. Cuando el nivel del agua del río sube por los escurrimientos de primavera, arrastra los contaminantes de los sedimentos hacia el Agua Subterránea, la cual asciende entonces hasta el río, llevándome a mí y a mis compañeros contaminantes.", dijo Estroncio en lo que sonaba como una amenaza.

La Gotita de Lluvia observó una nueva estructura en el terreno. ¿Cuántos objetos antinaturales podía haber en un mismo lugar? No era un edificio ni un contenedor, sino una barrera granulada de color café con brillo dorado. De repente, Estroncio y sus compañeros parecieron alarmados.

"Parecen asustados.", observó la Gotita de Lluvia.

Illustration: U.S. Department of Energy

"¡Claro que sí! ¡Eso es la apatita!”, gritó Estroncio. "¡La apatita está llena de Calcio! Yo actúo de forma similar al calcio y competimos por los mismos vínculos.”, dijo Estroncio refiriéndose a las propiedades químicas de ambas materias. “No podré resistirme a ocupar su lugar y el vínculo atómico será casi imposible de romper. ¡Estaré atrapado en una forma mineral e inmóvil hasta que me descomponga!"

La barrera de apatita era la trampa perfecta, ¡pero harían falta siglos para que todo el estroncio-90 de la zona se descompusiera hasta alcanzar niveles seguros!

La Gotita de Lluvia se volvió hacia El agua subterránea sorprendida por esta información. "Sé que es bueno que Estroncio no llegue al río, pero ¿no significa esto que Estroncio estará en Hanford indefinidamente?"

"Cada zona a lo largo del corredor del río supone un reto diferente. El área 100-N es especialmente difícil de tratar debido a los altos niveles de estroncio-90 en un lugar tan sensible desde el punto de vista cultural. La apatita puede ayudar a evitar que Estroncio llegue al río, pero tienes razón en que el estroncio permanecerá aquí por varios siglos. Los cambios en la zona también son muy preocupantes. Los recursos culturales de este lugar son de vital importancia para las tribus indígenas. Estos recursos son los restos históricos de su vida aquí antes de que se construyera la planta nuclear."

Examples of cultural resources found in the Hanford area. (Photo: Yakama Nation Environmental Restoration Waste Management)

La Gotita de Lluvia así lo entendió. "La limpieza consiste en que la gente pueda relacionarse de una forma segura con el medio ambiente de Hanford, y eso no puede ocurrir si se siguen restringiendo las relaciones que ya existen.", dijo la Gotita.

El Agua Subterránea murmuró su aprobación.

Entonces se escuchó la voz temblorosa de Estroncio diciendo, "Ahora se está proponiendo un plan de limpieza para el Área 100-N. Anteriormente, el Área 100-BC ya pasó por un proceso similar de planificación y un poco de limpieza."

"¿Qué pasó con el Área 100-BC?", preguntó la Gotita de Lluvia.

"Los trabajadores trasladaron 18 millones de toneladas de tierra contaminada lejos del río. Pero los contaminantes siguen vagando por allí.", dijo Estroncio. "La Nación Yakama impulsó la construcción de más pozos para tener un control más preciso de los contaminantes que se mezclan con las aguas subterráneas y cada cinco años se evalúan los datos para determinar si más limpieza será necesaria."

"El público también presiona por la limpieza firmando peticiones y comentando los planes de limpieza.", añadió El Agua Subterránea.

"Parece extraño que cada zona tenga un plan de limpieza diferente para ti, Agua Subterránea.", dijo la Gotita de Lluvia. "Estás en todas partes y la contaminación de todas partes se mueve contigo."

"Se podría suponer que habría un plan de limpieza de todo el sitio para mí.", coincidió El Agua Subterránea. "Pero, por desgracia, aunque me muevo libremente por debajo de la tierra, los responsables de la limpieza abordan las zonas por separado."

"¿Qué otras zonas se están tratando de limpiar?", preguntó la Gotita de Lluvia. "El Área 100-K espera un plan de limpieza en breve.", declaró Estroncio.

De repente, Estroncio, la Gotita de Lluvia, y El Agua Subterránea atravesaron la barrera de apatita pero sólo la Gotita de Lluvia, y El Agua Subterránea lograron salir por el otro lado.

La Gotita de Lluvia estaba por fin en la orilla del río Columbia. El agua que fluía libremente la llamaba a acercarse junto con sus compañeras, y en cualquier momento se incorporarían a la corriente convirtiéndose en uno con el río. Sin embargo, Gotita de Lluvia se moría de la curiosidad: ¿A qué retos se enfrentaba Hanford en el Área 100-K? ¿Era realmente tan diferente de la situación del Área 100-N?

En una fracción de segundo, la Gotita de Lluvia dio la vuelta y se dirigió rumbo al oeste en busca de respuestas.

ÁREA 100-K: MARCAR LA DIFERENCIA EN HANFORD

El trayecto hasta el Área 100-K pareció sorprendentemente corto en comparación con el tiempo que había pasado en llegar al Corredor Fluvial desde la Meseta Central. La Gotita de Lluvia seguía viajando con el Agua Subterránea y podía sentir la atracción del Río Columbia más fuerte que nunca. Sin embargo, Hanford la inquietaba. Había contaminantes y ruidos desconocidos procedentes de todos los rincones de la planta nuclear. 

Illustration: Columbia Riverkeeper

De pronto, la Gotita de Lluvia se dio cuenta de que no podía recordar cuánto tiempo había pasado desde que había caído en tierra. El cielo estaba oscuro, pero los edificios y los suelos estaban iluminados y había mucha actividad. Edificios radiactivos, tuberías y residuos saturaban el Área 100-K. Dos reactores nucleares se encontraban en distintas etapas de limpieza. Uno de los reactores estaba encerrado como el del reactor del Área 100-N, mientras que otro parecía estar todavía en proceso de desmantelamiento.

Cerca de allí había un penacho de estroncio-90, y todos los otros contaminantes evitaban deliberadamente el contacto visual con la Gotita de Lluvia. Debió haber corrido la voz por el Área 100-N de evitar a la curiosa Gotita de agua.

La Gotita lanzó un resoplido y se deslizó para tocar el hombro de un contaminante de aspecto rojizo.

"Disculpa. ¿Puedo hacerte unas preguntas sobre la zona?", preguntó. El contaminante se dio la vuelta con un aspecto menos molesto que el de Estroncio, pero no muy amistoso.

"¿Qué haces aquí?", preguntó el contaminante, mirando despectivamente a la Gotita.

"He aterrizado en Hanford y quiero saber qué ha pasado aquí. ¿O tal vez intentaba llegar al río? No lo recuerdo." La Gotita de Lluvia se sintió confundida y un poco desorientada. Así que le preguntó al contaminante, "¿Cómo te llamas?"

"Estás hablando con el Cromo Hexavalente. Llevo décadas vagando por esta tierra. Se han derribado los edificios y se han enviado a otra parte los residuos, pero yo sigo estando aquí.", dijo el contaminante con un tono rimbombante dándose gran importancia. 

Nota: Lo de “hexavalente'' se refiere al número de elementos con los que un átomo se puede combinar o a los que puede sustituir. En el caso del cromo hexavalente quiere decir que este tipo de cromo se puede combinar con seis otros elementos o radicales químicos.

La Gotita de Lluvia siguió con sus preguntas. "Has mencionado que los residuos fueron enviados a otras partes, ¿puedes decirme más sobre eso?"

Cromo Hexavalente adoptó un tono de voz inquietante y misterioso, como la voz de un fantasma. "A lo largo del tiempo, se construyeron y desmantelaron nueve reactores en varias partes a lo largo del río. Dos de ellos estaban en el Área 100-K. ¿Te puedes imaginar la cantidad de combustible nuclear usado que se produjo?"

Cromo Hexavalente se inclinó hacia la Gotita y siguió diciendo, "Dos edificios se encontraban a un cuarto de milla del río, y contenían enormes cantidades de combustible nuclear gastado procedente de ambos reactores. Los residuos permanecieron allí durante años, y entonces..."

La Gotita de Lluvia y sus compañeras se sintieron mareadas por el miedo. "¿Y luego qué pasó…?"

Cromo Hexavalente cambió la voz misteriosa y agregó en tono aburrido, "Y luego se limpió hace unos 18 años. Fue una limpieza masiva de la Cuenca K y se eliminó con éxito el combustible gastado y los lodos contaminantes. Casi se podía sentir que Hanford y el río Columbia respiraban aliviados una vez que los residuos habían sido removidos.”

Sludge removal workers in the 100 K Reactor Area. (Photo: U.S. Department of Energy)

"Si la limpieza fue tan exitosa, ¿por qué sigues aquí?", preguntó la Gotita de Lluvia.

Cromo Hexavalente ladeó la cabeza y preguntó, "¿Sabes por qué se construyeron reactores nucleares tan cerca del río?"

"No, no tiene ningún sentido. Nunca debería permitirse la contaminación peligrosa cerca de las fuentes de agua".

"¡Bueno, la fuente de agua es exactamente la razón por la que los reactores se construyeron cerca del río! Los reactores nucleares producen grandes cantidades de calor cuando están en funcionamiento y el agua del río se utilizó para enfriarlos", explicó Cromo Hexavalente. "Se usaba el agua del río y yo me iba mezclado en ella para evitar que los reactores se corroyeran."

"¿Por qué estás en el medio ambiente y no estás totalmente aislado?"

Hanford Site Groundwater Monitoring Report for 2019 Fig ES-7 (Illustration: U.S. Department of Energy)

"Bueno, el agua del río y yo éramos liberados a veces en la tierra, unas veces estaba previsto y otras no. En cualquier caso, el cromo hexavalente, como yo, está por toda esta zona a niveles extremadamente altos. Además, cuando me seco al sol me convierto en polvo, lo que facilita aún más mi desplazamiento cuando sopla el viento."

“Alguien alguna vez ha tratado de eliminarte del área totalmente?” preguntó la Gotita.

"En cierto modo, sí."

"¿Qué quieres decir?"

"Quiero decir que puedo ser tratado y convertido en una forma menos tóxica de cromo, el cromo trivalente, que se libera de nuevo en el suelo. El agua, como tú, fluye por el suelo empujando el cromo hexavalente, como yo, hacia las aguas subterráneas. Entonces, las bombas de agua conducen la mayor cantidad posible de esta agua a un sistema de tratamiento, descontaminando millones de galones de agua con cromo."

An expanded groundwater remediation system in the central part of the Hanford Site connects extraction wells to an existing pipeline and pumping station to more efficiently remove, transfer, and treat contaminated groundwater. (Photo: U.S. Department of Energy)

La Gotita de Lluvia pudo ver las laderas circundantes, donde funcionaban las bombas de agua. Por todas partes había pozos donde se extraía el agua, se le sometía a un tratamiento y luego se le liberaba.

Illustration: Washington State Department of Ecology

¿Qué ocurría con el agua que quedaba atrapada en este ciclo interminable de recogida de contaminantes; bombeo, tratamiento, derrame por el suelo y repetición del ciclo? ¿Llegaría alguna vez al río, o podrían alguna vez seguir el curso de la naturaleza? 

"Yo sólo quiero ayudar.", dijo con tristeza la Gotita de Lluvia.

"Tú eres el agua. Has estado ayudando todo el tiempo.", respondió la amable y sonora voz del Agua Subterránea. Por primera vez, desde que llegó al Área 100-K, la Gotita de Lluvia volvió a oír hablar al Agua Subterránea.

"Somos protectores y proveedores de vida. A veces podría parecer que no podemos dar ese regalo mientras la contaminación viaje con nosotros, pero seguimos marcando la diferencia. Un día, cuando se limpie totalmente la contaminación, volveremos a hacerlo” dijo el Agua Subterránea, y continuó: “Gotita de Lluvia, tú y yo estamos en una relación recíproca con los seres humanos–con la gente. Sólo podemos darles vida si nos protegen y garantizan nuestra seguridad. Hasta que llegue ese día, seguiremos haciendo nuestro trabajo: diluyendo la contaminación, viajando bajo tierra donde podemos ser captadas y tratadas, protegiendo así a las personas y a los animales de la radiación."

La Gotita de Lluvia recordó el agua de la pileta de la Instalación de Almacenamiento de Encapsulamiento de Residuos, WESF, que protegía a los trabajadores contra la radiación. El Agua Subterránea había llevado a la Gotita de Lluvia y a sus compañeras al río, protegiéndolas de los contaminantes.

Era el momento de unirse a la corriente que había estado llamando a la Gotita de Lluvia desde que cayó por primera vez en Hanford.

"A veces es abrumadora la cantidad de contaminación que me rodea,'' pensó la Gotita de Lluvia. Me he distraído de mi verdadero propósito: conectarme con la gente, los peces, las plantas y los animales que me necesitan.

La Gotita de Lluvia permitió que El Agua Subterránea la arrastrara a ella y a sus compañeras y, de pronto, se vieron incorporadas a la corriente del río Columbia haciéndose uno con él.

Une tu voz al creciente número de personas que piden cuentas al gobierno de los Estados Unidos de América por las décadas de contaminación causada por los residuos nucleares.

Esta publicación fue financiada mediante una Subvención de Participación Pública del Departamento de Ecología del Estado de Washington. El contenido ha sido revisado para ajustarse a los objetivos de dicha subvención, pero no es necesariamente avalado por la agencia.

Hábitat llano. (Foto: Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Washington)

Sagebrush and shrub-steppe habitat at Hanford. (Photo: U.S. Department of Energy)

Map showing the location of the Hanford site in southeastern Washington. The area located within the circle is Handford's Central Plateau. (Illustration: Washington State Department of Ecology)

The water around the cesium and strontium capsules in the Waste Encapsulation and Storage Facility pools glows a color of blue. The effect is known as the Cherenkov Glow, as the radioactive cesium and strontium decay and lose their radioactivity to become stable atoms. (Photo: U.S. Department of Energy)

Columbia River steelhead. (Photo: NOAA Fisheries)

Elk on the Hanford site. (Photo: U.S. Department of Energy)

Tubes of cesium and strontium waste stored in a pool at the Hanford site. (Photo: U.S. Department of Energy)

Ilustrada por Try Cheatham

Ilustrada por Try Cheatham

Ilustrada por Try Cheatham

Ilustrada por Try Cheatham

Artist's rendition of concrete casks designed to hold radioactive cesium and strontium capsules at the Hanford Site. (Illustration: U.S. Department of Energy)

Illustrated by Try Cheatham

Construction of the Hanford VIT plant. (Photo: U.S. Department of Energy)

Hanford Site Groundwater Monitoring Report for 2020 Fig. ES-1 (Ilustración: U.S. Department of Energy)

Ilustración: Pacific Northwest National Laboratory

Columbia River adjacent to the Hanford site. (Photo: Oregon.gov Oregon Department of Energy)

Illustration: Columbia Rivekeeper

Photo: Ryan Hagerty, U.S. Fish and Wildlife Services

Wanapum Tribe in Priest Rapid Valley in 1943. (In Timothy Joseph 2009 "Historic Photos of the Mangattan Project")

Illustrated by Try Cheatham

Kayaker infront of a cacooned reactor. (Photo: Columbia Riverkeeper)

Hanford Site Groundwater Monitoring Report for 2019 Fig. ES-7 (Illustration: U.S. Department of Energy)

Illustration: U.S. Department of Energy

Examples of cultural resources found in the Hanford area. (Photo: Yakama Nation Environmental Restoration Waste Management)

Illustration: Columbia Riverkeeper

Sludge removal workers in the 100 K Reactor Area. (Photo: U.S. Department of Energy)

Hanford Site Groundwater Monitoring Report for 2019 Fig ES-7 (Illustration: U.S. Department of Energy)

An expanded groundwater remediation system in the central part of the Hanford Site connects extraction wells to an existing pipeline and pumping station to more efficiently remove, transfer, and treat contaminated groundwater. (Photo: U.S. Department of Energy)

Illustration: Washington State Department of Ecology