Montería: un viaje por el corazón del Sinú

Una ciudad de agua, entre humedales, ciénagas y fértiles llanuras aluviales.

Inicio

Desde los humedales hasta las fértiles llanuras aluviales, pasando por las misteriosas ciénagas, Montería se alza como un crisol de vida, donde los ecosistemas acuáticos dan forma a su esencia más profunda. En este recorrido, desvelaremos el palpitar del río Sinú, arteria vital que nutre y sostiene el corazón de la región, mientras sus aguas bordean la riqueza de los ecosistemas circundantes. En los humedales, refugio de aves migratorias y especies autóctonas, palpita la vida en su más pura esencia. En las ciénagas, entre manglares que se entrelazan y caimanes que se deslizan en silencio, se revelará la asombrosa diversidad acuática que caracteriza a Montería, entre la que destaca el emblemático bocachico. Y en las fértiles llanuras aluviales, tierras fecundas que sostienen la agricultura local, encontraremos la conexión íntima entre la ciudad y su entorno natural.

Cada rincón de Montería cuenta una historia de conexión entre el ser humano y la naturaleza, recordándonos nuestra fragilidad compartida y la importancia de preservar estos ecosistemas vitales. Cada rincón de Montería cuenta una historia de conexión entre el ser humano y la naturaleza, recordándonos nuestra fragilidad compartida y la importancia de preservar estos ecosistemas vitales.


Al lado del río Sinú, se encuentra la ciudad de Montería, un rincón de maravillas naturales que recuerda la importancia vital de los ecosistemas en la vida cotidiana. Durante el último año, los habitantes de la región tuvieron el privilegio de adentrarse en estos tesoros, descubriendo su riqueza y fragilidad. A través de un detallado mapeo de las contribuciones de la naturaleza a nuestras vidas y un minucioso análisis de los riesgos y vulnerabilidades frente al cambio climático, hemos reflexionado sobre nuestro papel como guardianes de la naturaleza y de la vida misma. Únete a nosotros en este viaje de exploración y reflexión sobre las maravillas naturales de la ciudad y los desafíos que enfrentamos debido a su vulnerabilidad.


Modelamiento de contribuciones de la naturaleza a las personas (NCPs)

Los NCPs son los beneficios que obtenemos de los ecosistemas naturales para nuestra vida cotidiana. Estos incluyen desde la comida que consumimos y el agua que bebemos, hasta el aire que respiramos y el paisaje que admiramos. Los modelos de NCPs que están por explorar se elaboraron utilizando modelos técnicos para analizarlas y recopilando información a través de ejercicios de cartografía social participativa. Este enfoque incorpora la perspectiva de diversos grupos locales, lo que permite incluir visiones más sensibles e identitarias en la identificación y construcción de los espacios y elementos naturales que los habitantes del municipio valoran en su territorio. Además, facilita la integración de los diferentes saberes y formas de relación con los ecosistemas, así como las dinámicas particulares que cada individuo tiene con todo lo vivo y natural.

!Acompáñanos a explorar algunos de estos resultados!


Retención y provisión hídrica

Los mapas que verás a continuación modelan la contribución de la naturaleza a las personas (NCP) de regulación de la cantidad, ubicación y temporalidad de los recursos hídricos a través del modelo de regulación hídrica y provisión hídrica.

El primero de estos modelos proporciona un índice de retención de agua, que mide la capacidad del suelo para retener este recurso vital. Este índice es esencial en la agricultura y la gestión del agua, ya que nos ayuda a prever cuánta agua puede retener un suelo y, por lo tanto, su capacidad para sostener el crecimiento de las plantas y enfrentar períodos de sequía prolongada.

En entornos urbanos, este índice diferencia entre áreas impermeables (como las construcciones) y permeables (como parques y áreas verdes), lo que nos permite tener una idea de cómo la naturaleza influye en la capacidad de retención de agua en una ciudad determinada. Los valores del índice oscilan entre 0 y 1: cuanto más cercanos a 0, menor es la capacidad de retención hídrica del suelo (lo que significa que el agua es más propensa a escurrirse), mientras que valores cercanos a 1 indican una alta retención de agua (ideal para el almacenamiento).

El segundo modelo, provisión hídrica, calcula la cantidad de agua que las bocatomas o barcazas podrían recoger en promedio durante todo el año. ¿Cómo lo hace? Toma en cuenta la cantidad de precipitación que escurre por la tierra directamente, restando lo que se evapora y lo que las plantas absorben. El resultado es la cantidad de agua líquida que potencialmente puede ser capturada por una bocatoma, punto de captura o concesión de agua, etc.


En ambos mapas, el nivel de contribución de cada área se muestra con tonos que van desde amarillo claro para baja retención o provisión hídrica, verdes y azules claros para valores intermedios, hasta azules oscuros para alta retención y mayor capacidad de captación, provisión hídrica.

¡Echemos un vistazo más detallado a estos modelos y exploremos sus resultados!

Retención hídrica


Riesgo de hábitat

Este mapa llamado riesgo de hábitat modela la contribución de la naturaleza a las personas (NCP) de regulación de amenazas y eventos extremos. La naturaleza funciona como un escudo natural, ayudándonos a mitigar los impactos negativos que enfrentamos. Este modelo nos muestra cómo las actividades humanas pueden afectar a los hábitats y las especies que dependen de ellos, y cómo esto influye en los servicios vitales que la naturaleza nos brinda, como el agua limpia, el aire fresco y la biodiversidad. Cuando un hábitat está sano, puede ofrecernos aún más beneficios. Por eso, este mapa es crucial, ya que sus resultados nos permiten identificar qué áreas están en mayor riesgo de deterioro y cuáles son las principales causas de este riesgo.

Para crear este modelo, se utilizaron diferentes datos, como información sobre los hábitats y las amenazas que enfrentan, proporcionados por entidades gubernamentales y otros actores clave. También se tuvieron en cuenta aspectos como la deforestación, los títulos mineros y de hidrocarburos, mapas de coberturas del suelo y la Identificación de zonas verdes según el plan de Ordenamiento Territorial. Esto nos permite identificar las áreas donde debemos prestar más atención y tomar medidas para protegerlas.


Los resultados del modelo se plasman en un mapa que utiliza una variedad de colores para representar el nivel de riesgo. Las áreas amarillas y naranja claro señalan zonas de bajo riesgo, mientras que tonos más oscuros de naranja sugieren un riesgo intermedio, y los tonos rojos indican áreas con un riesgo más elevado de deterioro. Por otro lado, las áreas blancas, tanto en el área urbana como en la rural, denotan espacios donde la actividad humana intensa ha eliminado gran parte del hábitat natural de las especies, privándolas de un ambiente adecuado para vivir o encontrar alimento.

¡Acompáñanos mientras exploramos estas áreas y descubrimos cómo podemos trabajar juntos para proteger nuestra naturaleza! 

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Espacio rural.

Al observar detenidamente el mapa, se aprecia una extensa área en color blanco. En Montería, estas áreas blancas en el entorno rural corresponden principalmente a zonas agrícolas y ganaderas, que han alterado el paisaje mediante la deforestación y la contaminación.

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Sistemas orográficos y corredores de felinos.

En el occidente y sur del municipio, identificamos franjas de color naranja claro que delimitan el territorio, señalando un riesgo de hábitat bajo. Estas áreas forman parte de la estructura ecológica principal (EEP) del municipio, incluyendo el sistema orográfico de Lomeríos-Montañas, representado en tonos marrones, y el corredor de felinos, resaltado en verde. Estas zonas son vitales para la biodiversidad local, sirviendo como importantes corredores para la vida silvestre.

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Centros urbanos

Sin embargo, dentro de estas franjas, también observamos áreas circulares con colores más intensos, correspondientes a los centros poblados de los corregimientos. Estos puntos indican una amenaza entre alta e intermedia, ya que las áreas urbanizadas a menudo sustituyen la vegetación natural, reduciendo el espacio para que las especies silvestres habiten. Además, las actividades humanas, como la contaminación del suelo y del agua, así como la deforestación, aumentan el riesgo para la vida silvestre en estas áreas. Por tanto, es crucial implementar soluciones basadas en la naturaleza en las zonas urbanizadas para mitigar los riesgos ambientales y fomentar una convivencia armoniosa entre la comunidad y el entorno natural.

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Entre los humedales y las ciénagas

El mapa de riesgo de hábitat revela que los humedales Pantano Largo, Pantano Grande, Martinica y la ciénaga de Betancí, todos ellos parte de la Estructura Ecológica Principal (EEP), presentan un riesgo bajo, indicado por el color naranja claro en el mapa. Sin embargo, se observan puntos de color naranja oscuro en algunos de sus márgenes, correspondientes a centros poblados como Martinica, Leticia, Jaraquiel, Los Cedros, Ensenada de la Hamaca y Maracayo.

Estos humedales albergan una rica diversidad de especies, desde aves migratorias hasta fascinantes animales como nutrias y caimanes, así como especies icónicas y altamente amenazadas como las tortugas hicoteas y el bocachico, que se encuentra en estado crítico debido a la alteración de su hábitat, la contaminación del río y la sobreexplotación pesquera. Lamentablemente, Montería ha perdido muchos de estos tesoros acuáticos a lo largo de los años; entre 1985 y 2011, aproximadamente el 51% de los humedales de la ciudad fueron convertidos en suelo urbanizado, lo que ha traído consigo impactos negativos como la pérdida de biodiversidad, hábitat y redes ecológicas, así como una disminución en la calidad del agua.

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Casco urbano y sus alrededores.

En el modelo, se destaca cómo el río Sinú, en su tramo rural, muestra un riesgo bajo, pero al adentrarse en la zona urbana, este riesgo se eleva al nivel más alto y persiste hasta salir de la ciudad. Aunque no se realizan vertimientos directos al río, el aumento del riesgo se debe a su proximidad con todo lo que converge en la ciudad: carreteras, industrias y la presencia humana. Esta situación incrementa las amenazas y pone en peligro la biodiversidad del río y su entorno acuático, habitado por especies como iguanas, osos perezosos y ranas.

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Humedales periurbanos.

De manera general, los humedales ubicados en áreas urbanas y periurbanas, como Berlín, Furatena, Sierra Chiquita, Brigada y Los Araujo, muestran niveles de riesgo que van desde alto en las zonas más cercanas al casco urbano hasta más bajos a medida que se alejan de este. La constante presión de la expansión urbana tiene un impacto significativo en el riesgo para estos hábitats. Persistir en la presión sobre estos humedales podría llevar a la pérdida de los valiosos servicios ambientales que proporcionan.

Es imperativo tomar medidas para proteger estas joyas naturales y evitar que su pérdida continúe avanzando, garantizando así la conservación de las valiosas contribuciones que nos ofrecen en términos de biodiversidad, hábitat y calidad del agua.


Estos mapas que acabas de explorar son 2 de la 8 contribuciones de la naturaleza a las personas que se modelaron para la ciudad de Montería, si quieres explorar los demás te invitamos a visitar el siguiente link


Riesgos y vulnerabilidad climática

El cambio climático plantea desafíos significativos para Montería, entre ellos, el riesgo de sequía. La ciudad y sus habitantes son vulnerables a los impactos adversos de la sequía prolongada, ya que dependen en gran medida de los recursos hídricos para la agricultura, la vida cotidiana y el sustento económico. La escasez de agua no solo afecta la disponibilidad para consumo humano, sino que también compromete la producción agrícola, aumentando la inseguridad alimentaria y la vulnerabilidad económica de la población. Además, la sequía puede provocar una disminución en la calidad del agua y aumentar el riesgo de incendios forestales, lo que agrava aún más la situación.

Reflejando otro riesgo, con el incremento de las precipitaciones y la frecuencia de eventos climáticos extremos, la ciudad de Montería y sus residentes enfrentan amenazas cada vez más graves. Las lluvias intensas pueden desencadenar crecidas repentinas del río Sinú, que corre cerca de la ciudad, así como inundaciones locales debido a la topografía llana y a la falta de sistemas de drenaje adecuados. Esta combinación de factores convierte a Montería en una zona especialmente propensa a sufrir los impactos devastadores de las inundaciones. La creciente urbanización y la alteración del paisaje natural también contribuyen a aumentar la vulnerabilidad de la ciudad frente a estos fenómenos climáticos extremos.

Riesgo de sequía para la dimensión de la seguridad alimentaria

¡Observa detenidamente este mapa! En él, las áreas se destacan con tonos que van desde el verde hasta el rojo, señalando los lugares con mayor riesgo de sequía en la dimensión de la seguridad alimentaria. Este mapa nos ayuda a saber qué lugares son más propensos a quedarse sin agua y tener problemas para cultivar alimentos. Con esta información, podemos planificar mejor cómo cuidar el agua y ayudar a las personas que podrían pasar hambre si no tenemos suficiente comida. En resumen, estos mapas nos guían para tomar decisiones importantes y proteger a quienes más lo necesitan.

En Montería, las zonas más afectadas por la sequía están en el campo, especialmente en el norte de la ciudad y en lugares como Sierra Chiquita y el humedal Berlín. Aquí, la lluvia es escasa y los días sin lluvia son largos, lo que hace que sea difícil cultivar alimentos y mantener los cultivos sanos.

La sequía no es solo una cuestión de falta de agua. También afecta la cantidad de comida que podemos producir y el costo de lo que comemos. En Montería, donde mucha gente depende de la agricultura y la ganadería, la sequía hace que sea más difícil cultivar alimentos y criar animales. Esto significa menos comida y precios más altos en el mercado. Lugares como Los Piojos, Los Pericos, Berlín, Furatena y Sierra Chiquita son especialmente vulnerables. Aquí, la tierra está muy seca y los cultivos tienen problemas para crecer. Además, la sequía afecta la disponibilidad de agua para riego, lo que limita la pesca y aumenta los costos tanto de frutas como de productos cárnicos y lácteos.

Entender el riesgo de sequía en relación con la seguridad alimentaria es fundamental para proteger a las comunidades y asegurarnos de que tengan suficiente comida. Identificar las áreas más afectadas por la sequía nos ayuda a prepararnos mejor y a ayudar a las personas que podrían quedarse sin alimentos. También nos permite planificar cómo podemos cultivar alimentos de manera más inteligente y resistente a la sequía, y cómo podemos ayudar a las comunidades más vulnerables a sobrellevar estos períodos difíciles. Además, nos ayuda a adaptarnos a los cambios en el clima para que podamos enfrentar mejor los desafíos del futuro. En resumen, entender cómo la sequía afecta nuestra seguridad alimentaria nos ayuda a proteger a las personas y a construir comunidades más fuertes y resilientes,

Riesgo de inundación

¡Observa detenidamente este mapa! En él, las áreas se destacan con tonos que van desde el verde hasta el rojo, señalando los lugares con mayor riesgo de sequía en la dimensión de la seguridad alimentaria. Este mapa Permite identificar las zonas más vulnerables y proporciona información esencial para la planificación urbana y la protección de los habitantes

En la ciudad, los lugares más propensos a inundaciones se encuentran en las zonas urbanas llanas, especialmente en el centro y el suroriente, donde está el humedal Furatena. Estas áreas son donde más personas viven y hay menos parques y espacios abiertos. Los barrios como Primero de Mayo, Robinson Pitalua, La Pradera y Mogambo son los más vulnerables y necesitan mejoras en los sistemas de drenaje y más áreas verdes para protegerse mejor. De igual forma, la presencia del río Sinú agrava la situación de riesgo de inundaciones. Las zonas más afectadas suelen ser aquellas ubicadas cerca de sus márgenes y áreas adyacentes. La ciudad se enfrenta a desafíos adicionales debido a la posibilidad de crecientes súbitas y desbordamientos del río. Esto significa que, en momentos de lluvias intensas o repentinas, el río puede desbordarse y afectar aún más las áreas urbanas cercanas, aumentando así el peligro para los residentes y la infraestructura de la ciudad.

Las inundaciones afectan mucho a la gente en Montería. Las casas más modestas y los asentamientos informales son los más perjudicados, sufriendo daños y problemas de salud cuando hay inundaciones. También se ven afectadas las escuelas, los parques y los lugares de recreación, lo que dificulta el acceso a servicios importantes y reduce la calidad de vida. La forma en que está construida la ciudad, junto con la posibilidad de que el río Sinú se desborde, agrava el problema. Las áreas verdes en la ciudad juegan un papel significativo para ayudar a reducir estos problemas y es significativo cuidarlas y mantenerlas.

 Explora los siguientes mapas de riesgos, en cada mapa los números señalan las zonas con mayor riesgo 

 Para obtener mas información, presiona sobre los puntos resaltados en cada mapa. 

Lado izquierdo: Mapa de rriesgo de sequía para la dimensión de la seguridad alimentaria. Lado derecho: Mapa de riesgo inundación para la dimensión del hábitat humano

Como vimos, en una ciudad, los cambios en los patrones de lluvia relacionados con el cambio climático pueden desencadenar situaciones extremas. Por un lado, la presencia más frecuente y prolongada del fenómeno de “El Niño” puede provocar sequías que comprometan la seguridad alimentaria al afectar la producción agrícola y el suministro de agua. Por otro lado, durante los episodios de “La Niña”, las precipitaciones intensas pueden llevar a inundaciones repentinas que ponen en riesgo la vida y los recursos de la comunidad. Esta variabilidad en el clima representa un desafío constante para las ciudades, que deben estar preparadas para enfrentar tanto la escasez como el exceso de agua de manera efectiva y adaptativa.

Compara las siguientes dos imágenes para observar las concecuencias de ambios en los patrones de lluvia relacionados con el cambio climático

Lado izquierdo: Escenario asociado al riesgo de sequía. Lado derecho: Escenario asociado al riesgo de inundación.


Estos mapas que acabas de explorar son 2 de los diferentes riesgos asociados al cambio climático para la ciudad de Montería, si quieres explorar los demás te invitamos a visitar el siguiente link :


Créditos

Una publicación de ICLEI Colombia, el Instituto Alexander Von Humboldt y WRI. Medellín, Colombia. Marzo de 2024

Modelos de contribuciones de la naturaleza a las personas

Instituto Alexander Von Humboldt e ICLEI Colombia: Anny Merlo, Gabriel Perilla, Tatiana Silva y Edwin Uribe.

Análisis de riesgo y vulnerabilidad al cambio climático

ICLEI Colombia: Alejandra Palacio, Carlos Rey, Maria Fernanda Riveros y Melissa Velásquez

Diseño y textos

ICLEI Colombia y WRI: Fernanda Esquivel, Alejandra Laverde y Alejandra Palacio

Ilustraciones

Sebastián Bedoya, Manuela Moreno, Alejandra Tilano y Juan Esteban Tobón.

Lado izquierdo: Escenario asociado al riesgo de sequía. Lado derecho: Escenario asociado al riesgo de inundación.