Tu ambiente está cambiando

Pero el modo en que cambia depende de ti.

Mira a tu alrededor.

En América del Norte, como en cualquier otro lugar de nuestro planeta, mantienes una relación profunda con el ambiente, tengas o no conciencia de ello. Estas conectado con el aire, la tierra, el agua e incluso los animales.

De norte a sur, el ambiente que compartimos cambia rápidamente ante nuestros ojos. Desde el extremo norte de Nunavut en Canadá, hasta el extremo sur de la península de Yucatán en México, el ambiente de América del Norte está cambiando.

Lluvias torrenciales combinadas con deshielos provocaron la inundación de Gatineau, Quebec, Canadá (2019).

Una grave sequía afectó las cosechas de maíz de la comunidad indígena rarámuri de Chihuahua, México (2020).

El incendio forestal Marshall destruyó un barrio de Louisville, Colorado, Estados Unidos (2021).

Nuestro ambiente siempre ha estado en constante transformación, pero nunca como ahora. El ritmo acelerado y la escala en la que se producen estos cambios ambientales resultan preocupantes; distan mucho de ser ordinarios, y algunos —como ocurre con los niveles de dióxido de carbono—  no tienen precedente  en miles o incluso cientos de miles de años.

Muchos de los cambios que presenciamos y experimentamos hoy en día se deben a la influencia, continua y en aumento, que los seres humanos ejercemos en nuestro ambiente.

De acuerdo con un grupo de científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el glaciar Ayoloco de México desapareció en 2018.

Fotos: María Paula Martínez Jáuregui Lorda, www.maripomartini.net.

En 2021, los científicos instalaron una placa cerca de la antigua ubicación del glaciar en la cima del volcán Iztaccíhuatl, en la que puede leerse el siguiente mensaje:

“A LAS GENERACIONES FUTURAS: Aquí existió el glaciar Ayoloco y retrocedió hasta desaparecer en 2018. En las próximas décadas, los glaciares mexicanos desaparecerán irremediablemente. Esta placa es para dejar constancia que sabíamos lo que estaba sucediendo y lo que era necesario hacer. Solo ustedes sabrán si lo hicimos.” — Instituto de Geofísica, UNAM


Tres países, un medio ambiente

Una perspectiva más amplia y subcontinental de nuestro ambiente ilustra mejor nuestras interconexiones. Además, nos proporciona un panorama extenso de los cambios ambientales producidos a escalas local y regional, incluidos aquellos que atraviesan las fronteras políticas entre Canadá, Estados Unidos y México.

“Tres países trabajando de forma conjunta para proteger, conservar y mejorar el medio ambiente que compartimos en beneficio de las generaciones presentes y futuras Comisión para la Cooperación Ambiental

El Atlas ambiental de América del Norte, elaborado por la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), es una herramienta geoespacial única y poderosa que puede ayudarnos a comprender mejor cómo estamos conectados en nuestro ambiente común. También nos empodera a tomar mejores decisiones respecto a nuestro futuro común.

El Atlas nos permite tener un mayor entendimiento del ambiente que compartimos entre regiones y países; nos ayuda a comprender mejor los impactos de la actividad humana en nuestro medio, y nos invita a replantearnos los enfoques que adoptamos en la toma de decisiones ambientales a escalas local y regional, con vistas a construir un futuro saludable.


Explorar el ambiente que compartimos

Consulta el Atlas para obtener información de América del Norte, sus climas, sus ecosistemas e influencias humanas.

La influencia que ejerce el ambiente en las personas es clara, aunque no siempre resulte obvia o evidente. Lo que también es claro ꟷsin ser obvio ni evidenteꟷ, es el aumento del grado en que nosotros provocamos cambios en nuestro ambiente. Con el Atlas ambiental de América del Norte es posible visualizar de forma integral el subcontinente que compartimos y la dependencia que la personas tenemos en el medio y sus ecosistemas, así como la influencia que ejercemos en éstos y las entramadas problemáticas ambientales que nos afectan a todos, los 500 millones de personas que vivimos en Canadá, Estados Unidos y México.

El cambio climático: un motor de cambio latente que altera nuestro planeta

Adéntrate en el Atlas y profundiza en el clima de América del Norte.

El cambio climático es  catalizador  de muchos eventos meteorológicos extremos. Éstos incluyen una gran variedad de desastres naturales, como lluvias y tormentas de nieve torrenciales; huracanes de mayor intensidad; aumento en la frecuencia de sequías, olas de calor, inundaciones, derrumbes, e, incendios forestales descontrolados en todo nuestro subcontinente.

El cambio climático provoca también el calentamiento de los océanos, lo que altera el patrón de las corrientes y amenaza la vida marina y costera de diversas maneras. También, implica riesgos para la salud humana al favorecer eventos meteorológicos extremos y facilitar la dispersión de enfermedades infecciosas; además, al ejercer presión en la agricultura y los recursos naturales, repercute en el aumento de la pobreza y en los desplazamientos poblacionales, entre otros muchos impactos.

El Atlas puede ayudarte a visualizar de forma integral las variables subyacentes a estos cambios.

El mapa de zonas climáticas de América del Norte muestra la distribución de los distintos tipos de clima en Canadá, Estados Unidos y México, con base en la clasificación climática de Köppen-Geiger, en la que cada tipo de clima se divide en función de los patrones estacionales de precipitación y temperatura.

"La temporada de huracanes en 2020 fue la de mayor intensidad en la historia: seis tormentas y huracanes afectaron la Península de Yucatán ocasionando pérdidas millonarias en infraestructura y pérdida del 85% de los cultivos. Ante este panorama climático y las proyecciones poco alentadoras, Ko’ox Taani incorpora ahora la resiliencia climática como eje transversal de su trabajo." —Fundación Ko'ox Taani

Ecosistemas y biodiversidad en riesgo

Los ecosistemas y su biodiversidad trascienden las fronteras humanas y están en constante flujo. No obstante, se enfrentan a importantes repercusiones derivadas de la contaminación y la generación de residuos; los cambios en el paisaje; la sobrepesca y otros usos insostenibles de la biodiversidad; la expansión e intrusión humana que reduce el hábitat natural de la vida silvestre; el desarrollo desenfrenado, y otros factores de presión entre los que se incluye el propio cambio climático.

Estos eventos afectan la fauna y la flora, el aire, el agua y la tierra. Asimismo, perjudican a mamíferos, aves, peces, insectos, plantas y otras especies que forman parte del entramado de la red de la vida. De algunas de estas criaturas sabemos poco, mientras que a otras les tenemos gran aprecio. Por ejemplo, la mariposa monarca que migra, cuya singular migración se extiende por toda América del Norte, se halla sometida a una fuerte presión que ha llevado a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a clasificarla recientemente como especie “en peligro”.

La protección de los hábitats comienza con un mayor entendimiento de las distintas regiones ecológicas de América del Norte, para lo cual el Atlas puede ser de ayuda.

Las ecorregiones terrestres de América del Norte representan áreas de similitud general en ecosistemas y en el tipo, calidad y cantidad de recursos ambientales. Sirven como marco espacial para la investigación, evaluación, manejo y monitoreo de los ecosistemas y sus componentes.

"Me encanta este mapa por el modo en que se libera de las fronteras políticas como la opción predeterminada para organizar el espacio, porque nos permite desligarnos del antropocentrismo y del tiempo antropocéntrico. Lo leo como una invitación a la tierra, una forma de mirar por debajo de nuestras infraestructuras, un camino hacia la memoria medioambiental." C.J. Alvarez, historiador ambiental

La influencia humana está en todas partes

La influencia humana está detrás de muchos cambios ambientales. Resulta crítico ser conscientes tanto de dichos cambios como de los impactos que éstos generan en el entorno y en nosotros, a fin de decidir la mejor manera de abordar estas problemáticas. Por ejemplo, el desarrollo urbano afecta más allá que el ambiente inmediato que nos rodea. Lo mismo sucede con los medios que elegimos para producir nuestros alimentos y explotar los recursos naturales, o con nuestra elección de métodos de transporte y consumo. La contaminación y los residuos que generamos con éstas elecciones contaminan la tierra, el agua y el aire. Si queremos reducir nuestros impactos ambientales, el primer paso es identificar dónde se producen.

Consulta el Atlas para conocer más sobre la influencia humana en el ambiente.

El mapa de densidad de población de América del Norte muestra las densidades correspondientes a Canadá, Estados Unidos y México en el año 2020, en número de habitantes por kilómetro cuadrado. Estos datos resultan de especial utilidad cuando se requiere determinar la extensión de las zonas urbanas y nuestro impacto potencial en el medio ambiente.

"Los datos geoespaciales nos ayudan a entender mejor el ‘hábitat’ humano de diversas formas de exposición [química] común, incluidas aquellas a las que se ven expuestos los recién nacidos." Charlene C. Nielsen, doctora en ciencias de la tierra y la atmósfera y en ciencias médico-pediátricas


Nos encontramos en un momento decisivo por el ritmo y la magnitud del cambio que experimenta el medio ambiente. ¿Seguimos por este camino, o hacemos un cambio en favor de un futuro mejor y más saludable?

Ésta es una historia de empoderamiento

El Atlas ambiental de América del Norte proporciona un mejor entendimiento del ambiente y los ecosistemas comunes, lo que permite a personas y gobiernos tomar decisiones bien informadas y basadas en evidencia para planificar y actuar con mayor eficacia en la protección de nuestro hogar y el hogar natural de tantas otras especies con las que compartimos nuestro planeta.

No se puede valorar (ni medir) lo que no se ve. Es importante visualizar los desafíos ambientales, para comprenderlos y tomar decisiones más sensatas orientadas a proteger y restaurar nuestro ambiente. El Atlas puede ayudarnos a lograrlo.

Una herramienta única y potente

El Atlas ambiental de América del Norte nos ofrece una herramienta única para analizar y entender nuestro ambiente y los ecosistemas del subcontinente, demostrar su importancia y ayudar a comprender lo qué hay que hacer para su protección. Las docenas de capas cartográficas que integran el Atlas son únicas al armonizar información geográfica a través de las fronteras políticas de América del Norte para representar problemas ambientales significativos a escala subcontinental.

El Atlas es una herramienta única y potente para comprender nuestro subcontinente y sus desafíos ambientales. La comparación de estas capas cartográficas nos permite entender y cuantificar con mayor precisión las tendencias e interrelaciones críticas a escala subcontinental.

Además, el Atlas es un producto fácil y divertido de explorar y utilizar. Úsalo salo para mapear nuestro ambiente común y descubre cómo utilizarlo para ayudar a generar cambios.

Este mapa narrativo es una iniciativa conjunta de la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA). Agradecemos en especial a:

Redacción

Randy Showstack, consultor editorial

Cartografía

Ricardo Llamas, consultor geoespacial

Integración en StoryMap

Dominique Croteau, líder de proyecto, Información geoespacial y ambiental, CCA

Fotos: María Paula Martínez Jáuregui Lorda, www.maripomartini.net.